martes, 10 de julio de 2012

El cabreo de la gente


Sí, la gente está cabreada, y mucho. Se nota en las caras, en los gestos y, por supuesto, en la calle. Y es que esta lluvia de crisis no cesa y, ahora, ha dado paso a una gran tempestad: la de los recortes. Por eso, ya no es como antes cuando solo protestaban algunos pocos, cuando en las televisiones se veían mínimas concentraciones por algún asunto que ni si quiera somos capaces de recordar, puesto que no interesaba. Ahora, en cambio, la sociedad empieza a despertar de un letargo, abriendo poco a poco los ojos... lentamente... pero abriéndolos.

Esta reflexión me vino ayer tras cubrir una cadena humana de profesores universitarios, de infantil, de primaria y secundaria organizada por Pública en Acción y el 15-M en Málaga contra los recortes que los azota. En ella no vi, como se dice muchas veces, a 'cuatro gatos' con 'cuatro pancartas', sino a padres, madres, alumnos y docentes que se atrevieron a coger por unos minutos el megáfono para expresar su malestar ante la situación por la que atraviesa la educación pública.

Y no solo los profesores: también son los médicos, los funcionarios públicos, los mineros... Una pena que todavía no se vea nada de sol...

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